Tarik Lalla
Congreso de Estudiantes Sudafricanos SASCO
Demian Mukansi
Congreso de Estudiantes Sudafricanos SASCO
POR QUÉ SASCO QUIERE PARTICIPAR EN ESTA CAMPAÑA
El Congreso de Estudiantes Sudafricanos (SASCO) es el movimiento estudiantil más grande de Sudáfrica. Surgido de la tradición de liberación del Movimiento Democrático de Masas, SASCO es un movimiento estudiantil que actúa, por un lado, como vanguardia del alumnado y, por otro, como Organización Estudiantil basada en las masas.
La apuesta de SASCO por el internacionalismo no es un aspecto secundario de su política, sino un pilar fundamental de su actividad organizativa, tal y como se recoge en nuestra Perspectiva Estratégica sobre la Transformación (SPOT).La sección 6.4 del documento SPOT señala claramente el trabajo internacional como uno de los cuatro pilares de SASCO, argumentando que „no podemos mejorar nuestro país y nuestro sistema educativo al margen del contexto de la situación mundial en la que nos encontramos“. Según SASCO, el movimiento estudiantil no puede ser aislado; el mismo sistema capitalista global que genera una educación elitista y mercantilizada en Sudáfrica también concentra el poder político en instituciones dominadas por Occidente, como las Naciones Unidas. Por lo tanto, dado que la campaña para reubicar la sede de la ONU y de sus agencias, como la UNESCO, se perfila como una lucha concreta contra la hegemonía occidental y a favor de un orden mundial multilateral, SASCO la considera una prolongación directa de la Revolución Democrática Nacional (RDN) en el ámbito internacional.
El Dossier sobre la Reubicación de la ONU pone de manifiesto que la sede actual de la ONU en Nueva York no constituye una ubicación geográficamente imparcial, sino una herramienta de dominación imperial, en la que la denegación de visados, el derecho de veto y los perjuicios estructurales sirven a los intereses de una minúscula minoría de la población mundial. SASCO participa en esta campaña debido a que, tal y como destaca el documento SPOT, „el Estado y las instituciones relacionadas con él, como las instituciones educativas, que constituyen la expresión concertada del poder político“, deben transformarse; y lo mismo se aplica a los organismos de gobernanza mundial. Un movimiento estudiantil que afirma luchar por una educación accesible, pública y transformada no puede permanecer en silencio mientras la UNESCO siga teniendo su sede en Occidente, moldeada por la ortodoxia neoliberal que convierte la educación en un producto comercializable. Para SASCO, unirse a la campaña de reubicación no es un acto simbólico, sino una necesidad estratégica para impulsar NDR, forjar la solidaridad antiimperialista mediante nuestras redes existentes (AASU, WFDY, alianzas estudiantiles del BRICS) y exigir que el Derecho internacional, la paz y las políticas educativas sean determinados tanto por el Sur Global como por el Norte Global.
Cómo percibe SASCO la campaña
SASCO percibe la campaña para trasladar y, lo que es más importante, transformar la sede de las Naciones Unidas como una lucha fundamentalmente antiimperialista, basada en el compromiso histórico de nuestra organización con el panafricanismo y la liberación de los pueblos oprimidos. SASCO considera inaceptable que Estados Unidos sea actualmente el país anfitrión de la ONU, ya que Washington aprovecha su posición para dominar y socavar sistemáticamen- te los principios democráticos de la organización. Por lo tanto, reubicar la sede de la ONU en el Sur Global no es solo un gesto simbólico, sino una exigencia necesaria para lograr un cambio real en el equilibrio de poder mundial que se aleje de la hegemonía occidental; la forma concreta que adopte esta reubicación dependerá de la decisión de la campaña. No obstante, SASCO afirma claramente que apoyará esta propuesta solo si va acompañada de reformas estructurales más profundas: entre ellas, la ampliación del Consejo de Seguridad para incluir a miembros permanentes de África, América Latina y otras regiones, así como la supresión del derecho de veto de los miembros permanentes actuales. Por otra parte, la campaña debe exigir un cambio sustancial, y no solo una reubicación geográfica: justicia económica, el fin definitivo de las relaciones neocoloniales y la priorización estructural de las necesidades del Sur Global frente a los intereses particulares del capital monopolista Occidental.
El Papel de un Movimiento Estudiantil en Esta Campaña
Los movimientos Estudiantiles ocupan un lugar único y fundamental en las campañas de este tipo. Ante todo, los movimientos Estudiantiles tienen la responsabilidad de concienciar al conjunto del Alumnado y, a través de él, a sus comunidades. Los campus universitarios no son meros lugares de aprendizaje; son escenarios de lucha ideológica, donde se forjan los futuros líderes, intelectuales y trabajadores. Es responsabilidad de los estudiantes organizados establecer el vínculo entre la maquinaria aparentemente lejana de la gobernanza global y nuestras condiciones materiales inmediatas, explicando cómo el funcionamiento, la ubicación y la estructura de las Naciones Unidas repercuten directamente en el acceso a la educación, la justicia económica y la soberanía de las naciones del Sur Global. Si no se lleva a cabo este esfuerzo educativo, una campaña a favor de la reubicación de la ONU seguirá siendo abstracta; con él, la campaña se convierte en una lucha vivida, debatida y asumida por las masas.
En segundo lugar, el movimiento estudiantil debe actuar como motor para construir un frente popular en torno a la campaña. Ninguna organización, por grande que sea, puede por sí sola cambiar el equilibrio de fuerzas en una cuestión de gobernanza global. El movimiento estudiantil por lo tanto tiene el deber estratégico de contactar con sindicatos, organizaciones comunitarias, grupos religiosos, personal académico y formaciones políticas para construir un frente popular unido que pueda presionar a los gobiernos, ejercer presión sobre los organismos internacionales y mantener la campaña más allá de la fugaz atención de las redes sociales. Los estudiantes, posicionados entre el aula y la comuni- dad, y entre las organizaciones juveniles y los movimientos obreros, se encuentran en una posición única para actuar como el vínculo orgánico que transforma una buena idea en un movimiento popular, multiclase y multisectorial.
Partiendo de este entendimiento de los roles fundamentales del movimiento estudiantil, que son la concienciación y la construcción del movimiento, es como debe evaluarse el potencial específico de SASCO en esta campaña. SASCO es una organización estudiantil nacional con estructuras en todas las provincias y en todas las universidades y centros de enseñanza superior de Sudáfrica, lo que le confiere el alcance necesario para llevar a cabo una educación política a una escala sin precedentes. Gracias a su afiliación a la Alianza Juvenil Progresista (PYA) y a sus fuertes vínculos con las estructuras del Movimiento Democrático de Masas (MDM), SASCO ya tiene acceso directo a las organizaciones sindicales y a las formaciones juveniles, lo que constituye un frente popular ya formado. A nivel nacional, el Consejo Juvenil Sudafricano (SAYC), hace que SASCO se conecte con estructuras juveniles más amplias, asegurando que la campaña no se limite solo a los miembros de SASCO, sino que se convierta en una causa generacional. A nivel internacional, SASCO está vinculada a movimientos estudiantiles progresistas de la región de la SADC a través de la Unión de Estudiantes del África Meridional (SASU), la Unión de Estudiantes de toda África (AASU) y la Conferencia Internacional de Estudiantes (ISC), además de alianzas estudiantiles bilaterales con organizaciones de África, Sudamérica y los países del BRICS. Estas redes hacen que SASCO integre la campaña en múltiples frentes mediante (i) la organización de sesiones conjuntas de formación política que fomenten la coherencia ideológica más allá de las fronteras; (ii) la coordinación de acciones de campaña simultáneas en distintas provincias y países para demostrar la fuerza colectiva; y (iii) el uso de las plataformas sindicales y estudiantiles existentes para ejercer presión sobre los gobiernos y la sociedad civil a nivel local, nacional e internacional. De este modo, SASCO no se limita a participar en la campaña, sino que podría constituir uno de sus pilares fundamentales.
Qué hay que hacer: Propuestas
de Actividades y Preparación Organizativa
SASCO propone un conjunto de acti- vidades multifacéticas diseñadas para impulsar la campaña de reubicación de la ONU desde el ámbito universitario hacia arriba. En primer lugar, deberían convocarse sesiones de educación política en los campus universitarios de todo el país para explicar la campañab de reubicación de la ONU y sus vínculos directos con el antiimperialismo, basándose en los marcos teóricos descritos en el documento SPOT y en los argumentos empíricos del Dossier de Reubicación de la ONU. En segundo lugar, se llevarán a cabo campañas de recogida de firmas dirigidas a los Consejos de Representación Estudiantil (SRC) de las universidades para obtener el respaldo institucional formal de la campaña, transformando el apoyo pasivo en compromisos políticos activos. En tercer lugar, se organizarán conferencias públicas y paneles de debate en los que participarán académicos, sindicatos y aliados del movimiento, garantizando que la campaña se beneficie del rigor intelectual y del respaldo organizativo de base amplia. En cuarto lugar, las campañas en redes sociales aprovecharán las plataformas estudiantiles existentes para sensibilizar, difundir contenidos educativos y ejercer una presión pública sostenida sobre las organizaciones políticas para que adopten una postura. En quinto lugar, se ejercerá presión a través de las estructuras de la Alianza PYA y MDM para incluir la campaña de reubicación de la ONU en las agendas oficiales de formaciones progresistas más amplias, garantizando así que se convierta en una prioridad compartida y no en una preocupación exclusiva de una sola organización. Finalmente, se prepararán y presentarán propuestas al Gobierno sudafricano y a la Unión Africana a través de las estructuras estudiantiles y juveniles existentes, traduciendo así la movilización de base en una defensa formal de las políticas.
En cuanto a la preparación de SASCO para llevar a cabo estas actividades, la organización está plenamente equipada para liderar la educación política y la movilización a nivel de campus en todo el país, aprovechando su presencia consolidada en todas las provincias e instituciones de enseñanza superior. Actualmente está llevando a cabo 4.º Pilar de la Petición la Lucha, que se puede encontrar al final de este documento. SASCO se compromete a coordinarse con al menos otras dos organizaciones asociadas para llevar a cabo actividades conjuntas, garantizando así que la campaña no quede aislada, sino integrada en un frente popular más amplio. Con el fin de garantizar una participación constante y una comunicación ininterrumpida con la dirección de la campaña, SASCO designará a líderes específicos como principales encargados de la coordinación. Finalmente, las actividades de la campaña podrían integrarse en los programas existentes de SASCO y en los eventos nacionales para garantizar su sostenibilidad más allá de la fase inicial de movilización, evitando así que la campaña se convierta en una iniciativa efímera y consolidándola, en cambio, como un elemento permanente de la labor política de SASCO.










