Müslüm Kabadayı
Investigador y escritor
El motivo principal que llevó a la creación de las Naciones Unidas en 1948 fue la 2a Guerra de Reparto. La atmósfera que condujo al fin de dos importantes imperios, como el otomano y el ruso, en la 1a Guerra de Reparto, y al nacimiento de la República de Turquía, fundada tras la victoria en la Guerra de Independencia, y de la Unión Soviética, el primer Estado socialista que cavó la tumba de los imperialistas y capitalistas, cambió con la 2a Guerra de Reparto, que propició la proliferación de países socialistas y no alineados. Estados Unidos, que quería inclinar la balanza de poder a su favor y, por lo tanto, reestructurar el sistema imperialista-capitalista como su nuevo líder, acordó en 1947, mediante el Pacto Central, que la sede de la ONU se estableciera en Nueva York. Se entiende que este acuerdo es el primer paso en el proceso de transferencia del control de la ONU a los EE. UU. con el paso del tiempo. En la actualidad, este hecho ha cobrado relevancia política al mostrar lo que puede suceder cuando se explota y se gobierna todo de manera indiscriminada, como lo demuestra „era de los monstruos“ que encarna el régimen de Trump.
Desde 1991, año en que se disolvieron y se derrumbaron la Unión Soviética y otros Estados socialistas, la mayoría de las decisiones adoptadas por la ONU, que pasó rápidamente a estar bajo el control de los Estados imperialistas y capitalistas liderados por Estados Unidos, no se han podido llevar a la práctica, especialmente en cuestiones vitales como las guerras y las masacres. Estas decisiones han sido vetadas por el Consejo de Seguridad o han recibido el apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea, que respaldan a los países que cometen invasiones y masacres, con Israel a la cabeza. Recientemente, los presidentes y diplomáticos que critican a Estados Unidos, encabezados por el presidente palestino Mahmud Abbas, que desea participar en la Asamblea General de la ONU, que se encuentra en una situación de „Naciones (no) Unidas“, no han sido admitidos en Nueva York. Por lo tanto, desde hace varios años se debate el traslado de la sede de la ONU de Nueva York, así como el desplazamiento de su peso hacia los países de África y Asia y la democratización de su estructura. Al ser consciente de ello, Estados Unidos, mientras habla de „cerrar la ONU“, se ha puesto manos a la obra para crear otra ONU y, lamentablemente, tras la masacre de Gaza, en la que el pueblo palestino fue víctima de un genocidio, está imponiendo al mundo, de forma irónica, una estructura denominada „Consejo de Paz“, en la que, por desgracia, también forma parte nuestro país. Ante esta situación, es imprescindible que todos aquellos que son conscientes de que se quiere oscurecer el futuro del mundo y que la explotación y la opresión se imponen a la humanidad como un orden dominante respondan a la pregunta: „¿Qué debemos hacer ante esta situación?“
La revista Politeknik, que ha asumido esta responsabilidad, ha dado un paso importante al abordar el tema en sus publicaciones en 2024. Con la llegada de 2026, se ha iniciado una serie de reuniones para este debate, „Un Nuevo Comienzo: Traslado de la Sede de la ONU de Nueva York/Debate para una Campaña Internacional“. En estas reuniones, celebradas el 1 de febrero de 2026 en español, el 8 de febrero en inglés y el 15 de febrero en turco, se pretendió fundamentar de manera sólida el contenido y el objetivo de dicha campaña, determinar con qué herramientas y con quiénes se llevaría a cabo, y debatir y perfeccionar la estrategia y las tácticas.
En la reunión en la que yo participé, se hizo hincapié en que, en la coyuntura mundial actual, trasladar la sede de las Naciones Unidas a otro país sería muy difícil desde el punto de vista físico y financiero. Por este motivo, se ha puesto de relieve la propuesta de trasladar los órganos importantes de Nueva York a Suiza o a países asiáticos. Una vez consensuadas las opiniones y propuestas surgidas en las reuniones celebradas en español e inglés, será importante responder rápidamente a las preguntas sobre cuándo, dónde y cómo se llevará a cabo la campaña, así como con qué medios. Las siguientes cuestiones deben destacarse desde ya:
- Esta campaña se debe llevar a cabo de forma independiente de cualquier estructura nacional o internacional que pueda manipularla, en particular cualquier Estado imperialista-capitalista.
- La campaña debe llevarse a cabo de manera organizada por una dirección central consensuada. Con el fin de lograr esto, se deben realizar reuniones preliminares con asociaciones, sindicatos, fundaciones y organizaciones voluntarias de todo el mundo que trabajen en este ámbito.
- De la misma manera, se debe contactar con intelectuales y líderes populares influyentes en todos los países que hayan abrazado el contenido y el objetivo de esta campaña. Una vez recogidas sus opiniones y sugerencias, se debe definir el contenido, las normas de trabajo y la red de relaciones, y poner en marcha la campaña.
- El curso de la historia de la humanidad nos muestra que las ideas importantes y las propuestas progresistas que impulsaron el avance de las sociedades no fueron aceptadas de inmediato. Grandes avances y proyectos se han llevado a cabo gracias a quienes impulsaron esa visión y esa propuesta hasta el final, incorporándolas a la agenda de las sociedades. Así pues, la perseverancia y la firmeza con que se lleve a cabo esta campaña acabarán por generar, algún día, la resonancia, el interés y la respuesta que se merece.
Agradezco a Politeknik por poner esta campaña histórica en la agenda y a todos aquellos que participaron en las primeras reuniones y contribuyeron con sus ideas y sugerencias, deseo que nuestro camino esté libre de obstáculos.










